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En este articulo me gustaría compartir contigo uno de mis grandes aprendizajes en la vida: la capacidad de sentir constantemente la presencia de Dios con nosotros.

Durante una gran parte de mi vida me acompañó una frecuente sensación de nostalgia, la permanente sensación de que algo me faltaba y la verdad no sabía exactamente que era, solo sabía que sentía una especie de soledad interna, a pesar de estar rodeado de gente linda y de gente que me quería y, aunque sentía el cariño de mi familia, de mis amigos, de mi pareja, seguía la incómoda sensación. Pasaron años antes de encontrar la respuesta. La obtuve un día mirando la luna: era una luna inmensa, blanca y luminosa que parecía ocupar la mitad del firmamento, no pude más que quedarme extasiado viendo ese cósmico espectáculo. Fue en ese mágico instante cuando vino a mi mente la idea de la grandeza de Dios y la de su hermosa creación. En ese preciso instante entendí qué era lo que me había hecho falta toda mi vida: sentir la presencia de Dios, sentir su compañía, su calor, su cercanía, tal y como la sentía en ese instante.

Para mí fue un momento mágico, un momento que quise retener para siempre en el alma, pero igual que el agua en nuestras manos, la sensación se escabulló de mi ser al adentrarme nuevamente en la cotidianidad del día a día.

Fue Gerardito, mi muy amado Gerardito Schmedling, quien me llevó a la comprensión de lo que es Dios realmente, de cómo reconocerlo en nuestra vida y de cómo poder vivir en la gracia de Dios. Cuando comprendí que Dios era la inteligencia y la información con la que se estructura la creación de todo el universo, recuperar esa anhelada sensación se facilitaba, podía traerla a mi, podía reconocer esa eterna presencia del Padre Eterno más fácilmente, ahora podía reconocer a Dios en la totalidad de lo creado, en el cielo, en el agua, en la flor, en unos ojos, en la gente, en el propio cuerpo, ahora solo bastaba mirar una hoja, una planta o mi propio dedo para recordar que El está presente en todo. Sin embargo la sensación fácilmente se seguía perdiendo con lo cotidiano y entendí con la experiencia que ese nivel de comprensión y de conexión, como todo en la vida, requeriría de un entrenamiento. Hoy la cotidianidad sigue desviando mi atención y me sigo perdiendo, pero al darme cuenta de que estoy en el afán del día, es más fácil retomar el rumbo y sentir la compañía de Dios, solo con detenerme un momento y mirar algo que haga parte de su creación y recordar que El está presente en absolutamente todo lo creado y también presente en mi vida, pues El no solo ha dispuesto la creación sino también el camino de nuestra pedagogía en el mundo, Dios conoce el camino que hemos recorrido, conoce el camino en el que estamos y conoce el camino hacia donde vamos. Recordar que es El quien en su perfección y sabiduría dispone ese camino, nos permite soltarnos mucho más fácil a la vida y a vivir con tranquilidad nuestra experiencia en el mundo.

Es más fácil reconocer a Dios en la creación que en la pedagogía. Para reconocer su presencia en las dificultades se requiere recordar constantemente el propósito amoroso de todo problema y de toda dificultad y es que todo suceso por difícil que sea está allí para nuestro aprender y también allí podemos reconocer la inteligencia Divina.

Así que la técnica a la que te invito hoy es muy simple: cada 50 minutos de actividad diaria, date 10 minutos para re-sintonizarte con tu propósito, con Dios y con la vida, 10 minutos para recuperar tu energía y luego seguir el camino de tu trabajo, de tu función. En esos 10 minutos mira algo que Dios haya creado y recuerda esa presencia eterna de El en tu vida, re-conectándote con el sentido de lo que haces y el propósito primario por el que estás aquí: tu felicidad.

Recuerda que toda obra sirve para este propósito, y que las personas también son parte de esta obra. Te comparto otra técnica que me ha dado resultado. Siempre he considerado a Dios como el Artista máximo y a mi esposa como una de sus grandes obras, hoy no necesito la luna ni las estrellas, solo necesito abrir un poco los ojos en mi cama al despertar y admirar la compañera que me ha regalado. Ella no lo sabe (no le cuentes), pero a veces la admiro mientras duerme y así es fácil recordar que Dios me ama.

Llenar mi vida de Dios ha ocupado ese vacío de mi alma y ha sanado la nostalgia de mi corazón. Hoy sé que cuando aparecen, lo hacen solo para recordarme que he perdido el rumbo y que solo necesito mirar una flor, la luna o el sol, o a la hermosa mujer que está a mi lado, para recordar la eterna presencia de nuestro Padre Eterno como creador y guía de nuestra vida.

Ahora que sabes como reconocerlo, veremos como podemos vivir en la gracia de Dios. Nos vemos en el siguiente artículo.

Abrazos y Bendiciones

7 Comments

  • Alexandra dice:

    Gracias por compartirnos esta información tan importante que me permite elevar mi nivel de conciencia para entender y sentir la presencia de Dios en nuestras vidas en todo momento.

  • Elizabeth Urbina P. dice:

    Alfredito, esta apreciación tuya la viví también y estuve mucho tiempo sintiéndome vacía, triste y sola sin estarlo.
    Pero, primero llegaron a mi vida libros que me abrieron la mente, luego te conocí, asistí a tus charlas y comprendí muchas cosas gracias a ti.
    Cuando en cualquier momento me desvío del camino, te busco en las entrevistas a las que te han invitado y que comentas tus experiencias es cuando retomo nuevamente el camino real de la espiritualidad y me renuevo para estar en paz. Gracias muchas gracias. Bendiciones también para ti y muchos abrazos.

  • en el dia de hoy q por primera vez empiezo a leer esta pagina me convenso que existe un dios muy grande y maravilloso que me ama y que guia mi vida y me siento reflejado en esa experiencia vivida por ud señor alfredo voy a seguir de ahora en adelante sus consejos para encontrar esa paz personal y espiritual que tanto necesitamos para ser felices en la vida y compartirla con las demas personas que nos rodean estoy seguro que voy a caminar por el mejor camino y llevado por el mejor guia como lo es ud de antemano bendito dios por ponerlo en mi camino y gracias a ud por compartir su felicidad y experiencias de su vida con todas las personas y familias que como yo las necesitamos para hacer de este un mundo mejor

    • Alberto Besosa dice:

      Muchas gracias por tus palabras Giovanny, espero que el contenido sea de utilidad para tu vida, te recomiendo suscribirte para que puedas recibir toda la información actualizada de los eventos que estaremos realizando, bendiciones.

  • María Hilda dice:

    Gracias Alfredito por tu mensaje. Cuanta enseñanza. Que hermoso para tu esposa.. Tener un esposo como tú.. Super bendecidos.
    Pero dime, a mi ex esposo, padre de mis hijos, a la persona q en algún momento ame, ahora no lo puedo hacer x el dolor q me ha causado.. También lo tengo q mirar como una creación de Dios??

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